Después de unas vacaciones geniales llegó el momento...
Hay quien dice que antes de volver a Cork mi mente ya estaba aquí....y puede que tengan razón. Cuando estas en tu casa tan agustito, de vacaciones, sin hacer nada, solo quedando a cenar con amigos y comiendo en 20 días todo lo que no comiste en tres meses, es difícil volver.
Creo que todas las au pairs estarán de acuerdo conmigo en que la vuelta tras la navidad ha sido difícil...
Pero para mí, no se por qué extraña razón no ha sido dura, ha sido peor.
El autobús llegó a las 2 de la madrugada a St. Patrick's Quay. El tiempo era de película, había un montón de niebla. Me llamó mucho la atención como la niebla avanzaba por la superficie del río...
Mientras iba en el taxi para casa el taxista me iba dando conversación, ¿qué haces aquí? ¿llevas mucho tiempo en Cork?¿Hasta cuando te vas a quedar?El hombre era simpático, pero yo a penas podía contestarle porque sólo miraba a través de la niebla y pensaba, no puede ser que este de nuevo aquí...
Creo que le contesté a todo. Ahora que lo pienso, imagínate que me quiere secuestrar jajaja, me faltó darle la llave de la casa jeje.
Cuando llegué la familia estaba dormida, entré a mi habitación y estaba hecha un desastre (la au pair de la hermana de mi host mum se había quedado un par de noches). Los regalos que les dejé a las niñas para navidad seguían ahí...Todo eso unido al cansancio del viaje, lo que echaba de menos a mi familia ya y a una mala noticia sobre una amiga (a la que le doy mucho ánimo desde aquí), hicieron que la primera noche fuese horrible.
Y los días siguientes también lo han sido, pero en plan fatal. No paraba de llorar y me faltaba a respiración. No podía ver a las niñas y estar con la familia en la casa me ponía muy nerviosa.
Por suerte tuve la brillante idea al día siguiente llamar a una amiga para quedar. Si no fuese por ella estaría ahora mismo en España, GRACIAS.
Todo el mundo aquí se ha portado muy bien conmigo, la verdad. Yo creía que me daba algo, era llorar y llorar y llorar. Y en realidad no tenía lógica alguna, porque la familia seguía siendo la misma, las niñas las mismas y el trabajo el mismo. Pero creé un rechazo inexplicable que me ha hecho pasar unos días terribles, podría decir que de los peores de mi vida, sin duda.
Es cierto que el trabajo con las niñas es muy duro, pero soy au pair, no he venido de vacaciones ( a todas las futuras au pairs un consejo, no os penséis que esto es fácil). Y también es verdad que la familia aunque son muy buena gente son un poco desastre (estoy intentando poner un poco de organización hablando con ellos, aunque solo sea en lo que a mi trabajo con las niñas se refiere). Pero si lo hice durante tres meses, puedo volver a hacerlo.
Y bueno, tras un fin de semana de descanso y de mucho apoyo por parte de mis amigas de aquí y de mi familia desde España (eso importantísimo), creo que veo las cosas con otra perspectiva. No puedo decir que estoy perfectamente bien porque sigo echando demasiado de menos mi casa y mi familia, pero ya me siento como la persona de la que estaba orgullosa por estar consiguiendo llevar a cabo esta experiencia.
Y aunque aún me cuesta imaginarme tanto tiempo volviendo a hacer el mismo trabajo agotador con las niñas, me he propuesto aprovechar todo mejor que en la primera etapa: conocer más gente (alguna no española a poder ser jajaja, aunque aquí es difícil), conocer más sitios, estudiar más.... Son como propósitos de año nuevo, pero estos hay que cumplirlos, porque años nuevos hay muchos, pero veces de au pair solo estaré esta. ¿Hasta cuando? Hace dos días hubiese dicho que en dos semanas me volvía, en este momento digo que estaré hasta marzo, pero quien sabe si el mes que viene veo que la cosa va bien y que puedo aguantar un par de meses más de trabajo duro si veo que lo aprendido y la experiencia sigue recompensando...no se.
Ya veremos.....

